jueves, 16 de abril de 2015
BICI YOGA CIUDAD
BICI-YOGA-CIUDAD me da vuelta todo el tiempo. Es poner en práctica una idea de vivir la ciudad y apropiarnos de sus espacios. Es muy interesante captar el ritmo de lo cotidiano sobre una bicicleta y escuchar conversaciones, pasar por negocios abiertos, ver como la gente circula y como cambian los paisajes de un ritmo lento pero efectivo y empoderado. Se llega a todas partes sin horas de espera sobre un vehículo caro y contaminante y consciente de que finalmente no estoy ocupando tanto espacio. Por qué no compartir el auto. Por qué nos recluimos en esa comodidad burbuja que nos encierra en un espacio de aire acondicionado. Tal como el cubículo de la oficina, o el aromatizador de los urinarios que nos droga con la fantasía elegante de una modernidad bien merecida en horas y horas gastadas para no sé qué proyecto que a nadie le importa o que nadie cuestione. La vida corporativa del juego del Ego. Todo esto lo hablo por mí en verdad, ya que me tocó vivir un tiempo prolongado de cuestionamientos existenciales acerca de por qué trabajar en algo que no me hacía sentido.He escuchado comentarios del tipo, Pega es Pega y da lo mismo y creo que es muy válido hacer ese aguante cuando se quiere priorizar otras cosas, pero definitivamente me he puesto muy sensible a eso. Entiendo que siempre hay cosas que nos desagrade hacer, sobretodo eso va a pasar siempre cuando se trabaje en equipos, pero por qué no tener el derecho al menos de elegir dónde quiero estar. No es eso básico? Creo que sí, sobretodo cuando se tiene la posibilidad de elegir. Creo que en ese sentido, lo mejor es tomar esas decisiones liberadoras de empezar de cero, con toda la incomodidad que eso conlleve, cuando se estaban tomando rumbos completamente diferentes a los deseados por mi corazón. He vuelto a disfrutar los cafés de media mañana mientras trabajo con mi computador, a aprender a sentir el pulso de la ciudad mientras circulo en la bici y observo el Río y su corriente café que baja por la ciudad como una vena importante. Empiezo a ver los nuevos colores otoñales de los Parques y no dejo de sentir alegría por escuchar a un par de nuevos clientes en una Fuente de Soda. La ciudad y su ritmo, mi corazón y la respiración. El yoga de la mañana y sus desafíos de hacerlo. Las clases de Yoga y el desafío de hacerlas. Por qué no combinar las tres pasiones? Es el inicio de algo que revolucionará el escenario de nuestra vida en este valle hermoso y alejado.
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